Con motivo del Día Internacional de la Mujer, Amanixer lanza la campaña ‘Romper el silencio, enfrentar el sistema: el doble desafío de las víctimas’, centrada en el elevado riesgo de la revictimización que sufren las mujeres y niñas con discapacidad. Este fenómeno se produce con más frecuencia en los procesos judiciales, especialmente en casos de abuso sexual infantil.
La Asociación Aragonesa de Mujeres con Discapacidad se adhiere al manifiesto de la Confederación Estatal de Mujeres con Discapacidad (Cemudis) para poner el foco en la normalización que sigue existiendo en la vulneración de derechos de las niñas y mujeres respecto al ejercicio de la justicia. En este contexto, exige mejorar la formación especializada en igualdad para jueces y fuerzas de seguridad, con énfasis en mujeres con discapacidad, así como revisar los procedimientos judiciales para proteger los derechos de esta parte de la sociedad.
Amanixer denuncia a través de un vídeo publicado en sus redes sociales que, en ocasiones, las intervenciones de profesionales e instituciones encargadas de investigar y atender situaciones de violencia generan una segunda victimización. La revictimización se produce cuando las mujeres que viven una situación de violencia o un abuso sexual experimentan un sufrimiento adicional a manos de las instituciones y profesionales que deberían protegerlas.
Esto ocurre al revivir repetidamente sus experiencias traumáticas, al tener que relatar los hechos en múltiples ocasiones y a diferentes personas, justificando lo que otra persona le ha hecho. Como resultado, son muchas las mujeres que se plantean interponer la denuncia y las que al final deciden no hacerlo.
Marta Valencia, presidenta de la asociación, destaca que «es fundamental que los procesos judiciales y de atención a víctimas se realicen con perspectiva de género y discapacidad, evitando la revictimización y garantizando el respeto a los derechos de las mujeres».
Entre las medidas propuestas se habla de procesos judiciales más ágiles que garanticen la seguridad de mujeres y niñas, evitando el contacto con la persona agresora y asegurando que las declaraciones se realicen ante profesionales especializados y solo una vez. Además, el personal sanitario, policial y judicial debería contar con formación en igualdad para evitar preguntas o comentarios inapropiados que revictimicen a las denunciantes.
En este contexto, se considera fundamental no justificar a la persona agresora ni hacer sentir a la víctima que tiene parte de la culpa. Para garantizarlo, las entrevistas deberían ser conducidas por profesionales en psicología especializados, en entornos seguros y con un enfoque en la validación emocional de la víctima. Se pone de manifiesto, además, viviendas accesibles y seguras para los casos en los que las víctimas con movilidad reducida se ven obligadas a dejar su domicilio habitual.
Amanixer anima a las mujeres con discapacidad que han sido víctimas de violencia a denunciar estas situaciones e invita a la sociedad para que se sume a la lucha por la erradicación de este problema.

Grabación y producción de Sandra Martínez (Mala Moderna)
Esta campaña se ha realizado gracias a la colaboración del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) en su convocatoria de subvenciones para la financiación de proyectos para la prevención de situaciones de dependencia y promoción de la autonomía personal.